La Eficiencia Energética, un concepto necesario

Periódicamente emergen conceptos en el mundo de la ingeniería que parecen ocuparlo todo durante un determinado ciclo temporal. Últimamente, podemos comprobar que sea cual sea el ámbito del que estemos considerando, resultará difícil que no emerjan conceptos como Eficiencia Energética y Sostenibilidad, siendo frecuente su utilización de manera indistinta, aunque se debe precisar que este último tiene una amplitud mucho mayor, con implicaciones sociales y medioambientales, e incluso podemos considerar al primero como una parte del segundo. La Eficiencia Energética se puede definir como la reducción del consumo de energía manteniendo los mismos servicios energéticos, sin disminuir prestaciones, protegiendo el medio ambiente, asegurando el abastecimiento y fomentando un comportamiento equilibrado en su uso.

¿Cuales son las razones de esta fiebre de la eficiencia?. Las podemos intuir sin dificultad. El siglo XX ha sido un siglo de avances en numerosos espacios, conquistando, especialmente en el mundo occidental y para la mayoría de la población, calidad de vida y cotas confort nunca vistas anteriormente. Naturalmente, cualquier avance lleva asociado un coste y uno de los pilares de este desarrollo ha sido el derroche energético, especialmente de los derivados del carbono. Un dato: el consumo de energía se ha triplicado en los últimos 60 años. Un mínimo de reflexión sobre la anterior cifra conduce a una sensación de vértigo. Las consecuencias: exponencial alza en el coste de la energía, escasez de recursos naturales y cambio climático. Un reto: separar el crecimiento económico del uso de la energía. Por lo tanto, sería un error considerar la eficiencia energética un concepto de moda, es un concepto necesario. Los sectores en los que se están aplicando criterios de eficiencia energética son numerosos, como transporte, energético, industrial y construcción. Especialmente en este último se están realizando numerosas iniciativas legislativas y técnicas que auguran un fuerte cambio en la manera de concebir la edificación y sus instalaciones. No en vano estamos hablando de un sector que consume el 20% de la energía final nacional.

Es preciso resaltar un sector que a menudo parece un tanto apartado al hablar de energía y que resulta crucial en cualquier estrategia de eficiencia que se considere. El uso de las tecnologías de la información (TIC) de última generación resulta clave para optimiza consumos, realizar telemediciones, visualizaciones, control técnico de instalaciones, monitorización remota, seguimiento de instalaciones y un numeroso abanico de aplicaciones asociadas a la digitalización, control y comunicaciones de señales. Especialmente en edificación, los sistemas de control y monitorización de energía, agilizan las operaciones y el control de equipos e instalaciones, optimizan el uso de la energía, pueden aplicar algoritmos mejorados en climatización, optimizan el uso de la iluminación y en definitiva son el soporte de comunicación y la inteligencia de las aplicaciones de eficiencia energética en instalaciones.
 
En el recientemente aprobado Reglamento de Infraestructuras Comunes de Comunicaciones (ICT) RD346/2011, se definen las características y requisitos necesarios de un Hogar Digital, clasificándolo en básico, medio y alto en función de unas puntuaciones asociadas a determinadas instalaciones y aplicaciones, entre las que se encuentran servicios de eficiencia energética en dispositivos eléctricos, electrónicos, electrodomésticos, control iluminación, monitorización, etc.

Aspectos relacionados con la eficiencia energética tampoco se habían considerado como prioritarios en los propios sistemas de comunicaciones. El aumento de la digitalización de contenidos y de la capacidad de procesamiento han provocado una demanda de infraestructuras y sistemas de información cada vez más potentes y, en consecuencia, una demanda energética cada vez mayor. En este sentido se están dando iniciativas en las empresas de telecomunicaciones, tales como Green IT o Green Grid, donde se reúnen todas las tendencias encaminadas a definir, propagar e incentivar la eficiencia energética en la tecnología.

Un aspecto especialmente importante es el constante aumento de Centros de Proceso de Datos (CPD), cuyo consumo energético aumenta de manera exponencial (en la UE, aumenta 12 veces más rápido que el consumo global). A este respecto se están realizando notables esfuerzos en medición de parámetros, replanteo de nuevos diseños y búsqueda de soluciones eficientes. Es necesario recordar que en un CPD es un espacio complejo donde intervienen multitud de variables y conceptos distintos, donde la seguridad es un factor fundamental y donde por cada 1W consumido en tecnología IT se consume una cantidad muy superior de energía global del CPD.

Como podemos ver, los ámbitos en donde se demanda conocimiento, imaginación y soluciones de futuro al reto de consumir menos energía con iguales (o superiores) prestaciones, son variados y no acotados. Nuestras empresas pueden y deben dar respuesta a este desafío.
 
Rogelio Martínez
Área de Ingeniería de Instalaciones de G.O.C.